Maternidad

No perder la calma es clave para controlar los cólicos del lactante

La Dra. Esther Martín, pediatra del Hospital de Manises, aporta consejos e información útil para detectar y calmar los cólicos del lactante.

Los cólicos del lactante son episodios repetidos de llanto intenso e inconsolable en un lactante bien alimentado y saludable. Se habla de la “regla del tres”: 3 horas al día, 3 días a la semana y durante 3 semanas. Sin embargo, pueden llegar a durar varios meses.

¿Cuándo se producen los cólicos del lactante?

Habitualmente se producen por la tarde-noche y se acompaña de enrojecimiento facial, puños cerrados, distensión abdominal, flexión de extremidades inferiores e hiperextensión de columna.

La Dra. Esther Marín, del servicio de Pediatría del Hospital de Manises, recuerda que los cólicos en bebés recién nacidos ocasionan numerosas visitas a urgencias, ya que hasta un tercio de los neonatos los presentan. “Para los padres suponen una gran angustia y sensación de impotencia. Se desconoce realmente su origen pero, probablemente, es la manera que tienen algunos niños de adaptarse a la vida extrauterina”.

¿Cuál es la causa?

Como no está del todo clara la causa de los cólicos en bebés recién nacidos, se habla de varias hipótesis: inmadurez digestiva (excesiva producción de gas, hipermotilidad intestinal, cambios en la flora intestinal) o inmunológica (intolerancia o alergia a leche de vaca), así como psicosociales (sobre-estimulación del lactante, técnicas de alimentación incorrectas) o conductuales (temperamento). “Quizás se trate de un cajón de sastre con varias causas, pero con un mismo patrón clínico”, puntualiza nuestra pediatra, quien destaca que su pronóstico es benigno, puesto que es proceso autolimitado y carente de gravedad que desaparecerá entre el tercer y cuarto mes de vida.

¿Cuál es el mejor tratamiento en cólicos del lactante?

A la hora de hablar del tratamiento, nuestra especialista explica que no hay una medicación absolutamente eficaz. Es importante tener información y pautas de manejo. Si por la gravedad y/o frecuencia de los episodios, los padres no pueden afrontar la situación, se harán intervenciones terapéuticas, entre las que se encuentra la simeticona oral (sin evidencia de eficacia, pero segura) y la dieta exenta de proteínas vacunas (leches especiales hidrolizadas en los que toman biberón o evitando lácteos y derivados en la dieta de la madre que da pecho). Se ve como evolucionan en una semana y se mantiene solo si se observa mejoría.

La Dra. Esther Marín comenta que “existen otras posibilidades sin evidencia científica clara pero que podrían ser útiles como los probióticos (Lactobacillus reuteri) y los fitoterapéuticos (hinojo solo o en combinación con manzanilla, verbena y regaliz). Estos últimos se deben tomar con moderación para evitar la interferencia con la leche, pero hay que recordar que existen anises estrellados que pueden ser tóxicos”.

¿Qué hacer ante los cólicos del lactante?

Entre las recomendaciones que ofrece nuestra pediatra del Hospital de Manises están establecer hábitos o rutinas en el día a día del bebé y evitar la sobre-estimulación. “El llanto de un bebé es una de sus formas de comunicación y no siempre es por dolor o hambre. Se deben adquirir habilidades para calmar a un bebé que llora mediante el entrenamiento de padres en las cinco necesidades (hambre, succión, protección/frío-calor, atención y sueño)”.

El problema de los cólicos del lactante es que causan inseguridad sobre la alimentación adecuada. Se debe evitar la introducción precoz de alimentos complementarios. “Si está con lactancia materna, no existe ninguna duda de que es la mejor. No son recomendables la leche de soja, las hipoalergénicas ni sin lactosa”, apunta nuestra pediatra, que añade que el principal peligro es el síndrome del bebé sacudido. Si hay momentos en que el llanto se siente insoportable, lo mejor para calmar los cólicos del lactante es poner al bebé en un lugar seguro (por ejemplo, su cuna), tomarse un tiempo (minutos) y pedir ayuda. Existe la posibilidad de perder el control y de producir lesiones graves e incluso mortales agitándolo.

Evolución

Para ver la evolución del bebé, se puede seguir un diario de comportamiento, donde se registrarán las tomas, el tiempo de sueño-vigilia y los episodios de llanto (duración e intensidad) en una tabla o gráfica horaria.

También es clave confiar en su pediatra y enfermera, que son los profesionales que comprobarán la adecuada ganancia de peso y técnica alimentaria.

Síntomas: ¿cómo identificar los cólicos del lactante?

Los signos de alarma de que algo no va bien son:

  • Mal estado general.
  • Escasa ganancia de peso.
  • Fiebre.
  • Pausas respiratorias.
  • Mal color.
  • Síntomas neurológicos (somnolencia, hipotonía, convulsiones).
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