Autismo

¿Cómo ayudo a mi hijo a sentarse?

El bebé durante sus primeros meses inicia un camino de descubrimientos, empieza a moverse, se lleva las manos a la boca, se encuentra los pies, inicia los volteos…Inicia el aprendizaje a través del uso de su cuerpo, lo que le ayudará para su autoconocimiento.

La percepción de sí mismo y el reconocimiento del cuerpo se convierten en herramientas indispensables para la adquisición de otros conceptos como: relaciones de desplazamiento corporales, identificación del espacio y asociación de objetos básicos para el aprendizaje (Cabezas, 2005).

De repente, llega un día, en el que el bebé descubre que quiere sentarse, pero… ¿cómo lo puede hacer? ¿Debemos facilitarle esta posición antes de que lo consiga por si mismo? ¿Es bueno para su espalda? ¿Lo sentamos en algún sitio? ¿Lo mantenemos sentado?

A continuación explicaremos algunas recomendaciones…

Los bebés aprenden a sentarse cuando han desarrollado los músculos de su cuello y espalda, los cuales se fortalecen con la postura de “boca abajo” que en el post anterior hablamos de cómo facilitar esta posición para favorecer la aceptación del bebé y el juego en esta situación.

Pues bien, cuando el bebé ya controle el estar panza para abajo, iniciará los movimientos de volteo, es decir, pasará de estar tumbado a boca arriba y a la inversa de forma autónoma ¡Esto será de lo más divertido que haya experimentado hasta el momento! ¡Puede moverse sólo y cambiar de postura!! ¡Lo experimentará sin parar!

Aproximadamente en este momento, es cuando puedes iniciar la postura de sedestación facilitada (sentarse con ayuda) te damos varias estrategias para que puedas ponerlo en práctica:

– Siéntate en indio, y coloca al bebé sobre tus piernas, de esta forma mantiene la posición pero no necesita controlar la postura, con una de tus manos, puedes ofrecerle un juguete haciendo un recorrido de semicírculo delante de tu bebé para que intente agarrarlo.

– Cuando en esta situación ya notes que el bebé inicia un leve movimiento de tronco, es porque sus músculos han empezado a estar fuertes, y puedes iniciar la retirada de apoyo de su espalda, es decir, dejarle algunos momentos sin apoyo para que sus músculos practiquen y vayan ganando fuerza.

– Apoyalo en un cojín de lactancia o almohadones de casa, muy bien asegurado y contigo delante para motivarlo a mirar a los lados y así a agarrar algún objeto.

– Desde la posición de boca arriba, agarramos al bebé de sus antebrazos, y tiramos de él hacia una posición sentada. Esto no sólo ayudará a fortalecer el cuello y los músculos de la espalda, sino que también le ayudará a desarrollar una postura correcta mientras trabaja para mantener la cabeza alineada con su cuerpo. Otra modalidad es realizar este ejercicio ayudando al bebé a levantarse mientras se medio voltea y se apoya en uno de sus brazos (piensa en como te incorporas tú, solemos pasar de boca arriba a medio de lado, apoyamos en un brazo y enderezamos el tronco)

Sobre los asientos y hamaquitas…..sólo podemos decir que no es recomendable abusar de estos dispositivos, ya que se fija al bebé a una postura sin posibilidad de fortalecer los músculos, porque está totalmente apoyado sobre el respaldo, así que ya sabéis, bebés al suelo a jugar con ellos y algún ratito a descansar en su hamaca…recuerda que lo más importante para que el bebé aprenda es el juego, ¡así que jugad!!

Publicaciones similares

Si tienes ideas y/o sugerencias de temas a tratar, cuéntanos