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Picaduras en niños: ¿qué hacer dependiendo del tipo de picadura que sufra?

Es casi inevitable que en verano no nos piquen los mosquitos u otros “bichos”, como las medusas. Por eso, es importante diferenciar las picaduras en niños y bebes y saber cómo actuar en caso de que se produzcan.

Picaduras de mosquito tigre: qué debes saber

Uno de los mosquitos que más lata dan en el verano son los mosquitos tigre. Según explica la Dra. Gemma Ochando, dermatóloga en el Hospital de Manises, el mosquito tigre es el sobrenombre con el que se conoce comúnmente a los mosquitos del género Aedes albopictus, que significa pintado de blanco, por sus características franjas blancas en cabeza, tórax, abdomen y patas. También podemos reconocerlos por su pequeño tamaño, no más de 5 mm. Es habitual en Asia y área del Pacífico, en 2004 se detectó su presencia en Cataluña, procedente de Italia. Posteriormente ha ido extendiéndose por todo el litoral Valenciano y Murcia.

Uno de los problemas del mosquito tigre es que es un potencial vector de enfermedades contagiosas. Por eso, si pica a una persona enferma puede transmitir la enfermedad a su siguiente víctima. Esto ocurre en lugares dónde enfermedades como el dengue y la malaria son endémicas. En nuestro país la posibilidad es muy baja ya que estas enfermedades no son endémicas.

Sin embargo, el principal problema es que la picadura de este mosquito es más dolorosa y genera reacciones inflamatorias más llamativas.

¿Cómo identificar una picadura de mosquito tigre?

Para identificar las picaduras en niños del mosquito tigre, nuestra especialista comenta que, dado que vive cerca del suelo, las picaduras son más frecuentes en las piernas y puede atravesar la ropa.

Las lesiones comienzan como habones muy pruriginosos que pueden asociar inflamación importante, así como ampollas o lesiones violáceas.

¿Qué hacer con las picaduras de mosquito en niños?

Lo primero que debemos hacer es aplicar frío local. Además, hay que evitar el rascado de las lesiones ya que esto favorece la liberación de mediadores inflamatorios que aumentan el tamaño, picor e inflamación y podría favorecer sobreinfecciones secundarias de la piel.  Se puede emplear antihistamínicos orales no sedantes, como la cetirizina, pero la doctora comenta que nunca aplicaremos antihistamínicos tópicos, ya que pueden producir lesiones cutáneas sobre todo en combinación con el sol. En casos más graves se prescribe la aplicación de corticoides tópicos.

No obstante, si la inflamación es muy llamativa, el dolor es intenso o aparece fiebre, es necesario acudir a los servicios de Urgencias.

Prevención de las picaduras de mosquito en niños y bebés

Las responsables de las picaduras en niños y en bebés son las hembras, que ponen sus huevos en zonas de agua estancada y necesitan nuestra sangre para reproducirse. Por ello, piscinas, bidones o bebederos de mascotas son sus lugares favoritos. Debemos intentar vaciar, cubrir o recambiar el agua con frecuencia, como apunta la dermatóloga, quien añade que, además, podemos dificultar su entrada en casa mediante mosquiteras.

Repelentes de mosquitos, ¿cuáles son más efectivos?

Por otra parte, existen multitud de repelentes de mosquitos en el mercado para evitar las picaduras en niños y en bebés. Los más eficaces son los que contienen N, N-Dietil-meta-toluamida (DEET) o icaridin en concentraciones mayores al 20%. El riesgo de toxicidad de estos compuestos es mínimo y puede ser empleado por niños a partir de los 2 años y embarazadas a partir del segundo trimestre a baja concentración.

En caso de preferir compuestos naturales, la Dra. Gemma Ochando recomienda elegir aquellos que contienen citriodiol a concentraciones iguales o superiores al 40%, aunque, hay que tener presente que se deben reaplicar con mayor frecuencia que los sintéticos. El citroidiol a pesar de ser natural, no está permitido en menores de dos años para evitar las picaduras en bebés. En los más pequeños, así como en embarazadas y durante la lactancia una opción segura son los derivados de aceites esenciales como la citronella, teniendo en cuenta que debemos reaplicarlos de manera frecuente para asegurar su efectividad.

Hay que tener en cuenta que las pulseras antimosquitos no sustituyen en ningún caso el uso de repelentes, además deben leerse las instrucciones cuidadosamente, ya que, debido a su composición, algunas no pueden ser empleadas por menores de 2 años.

Durante el día, hay que aplicar primero el fotoprotector y esperar 30 minutos a su completa absorción, y, posteriormente, aplicar el spray repelente. Y recuerda reaplicar cada 2 horas o tras baños o ejercicio para evitar las picaduras en niños y en los bebés.

Picaduras de medusas en niños: cómo actuar

Es otro de los tipos de picadura que podemos encontrar con frecuencia en verano y hay que estar muy atentos a ellas, sobre todo en los niños.

Las medusas en zonas como el Mediterráneo no son especialmente peligrosas, sin embargo, sí pueden producir síntomas locales importantes, como enrojecimiento de la piel, hinchazón, calentura en la zona de la, mucho y en ocasiones dolor en la zona, como explica el Dr. Juan Carlos Jurado, pediatra del Hospital de Manises, quien añade que es importante identificar las picaduras en niños para reaccionar a tiempo para que las molestias sean lo más leve posible.

Ante la picadura de una medusa, hay dos pasos fundamentales:

  1. Lavar la zona de la picadura con suero fisiológico frío para eliminar y arrastrar los restos de medusa que se hayan podido quedar en la piel del pequeño.
  2. Una vez que la zona quede limpia, se recomienda sumergir la parte afectada en agua caliente para desactivar las toxinas termolábiles, que son las que generan los síntomas más agresivos, como pueden ser las diarreas.

Si los síntomas son leves y mediante la aplicación de frío y calor disminuyen, no sería necesario acudir al centro de salud, aunque se tendrá que observar que el desarrollo de los síntomas no se agrave.

Para distinguir si la picadura en el niño ha generado una reacción alérgica ante el veneno de la medusa, o una simple reacción, es importante vigilar los síntomas que presente el niño.

Así, si aparece alguno de estos síntomas se debe ir al médico de forma inmediata:

  • Manchas rosáceas por la piel que pican mucho.
  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Dificultad para respirar.
  • Aumento de las secreciones en la boca.
  • Cara hinchada.

Otras picaduras en niños y bebés

No solo las medusas pueden picar durante el verano, hay otro tipo de picaduras en niños y en bebés de insectos que pueden producir picor e hinchazón. Cuando esto ocurre, lo primero que tenemos que hacer es limpiar la zona de la picadura con agua y jabón y, a continuación, aplicar frío como, por ejemplo, un hielo envuelto en un paño durante al menos 15 minutos, varias veces a lo largo del día.

Además, hay que tener en cuenta que, en algunas picaduras, como de abeja y avispas, puede quedar en la piel el aguijón, que deberá extraerse.

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