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¿Qué es la rinitis?

La rinitis es un proceso inflamatorio de la mucosa nasal que se manifiesta, sobre todo, con mucosidad nasal, estornudos, taponamiento o congestión nasal y picor,  pudiendo afectar también a los ojos y a los senos paranasales. Estos síntomas se presentan generalmente durante dos o más días consecutivos y a lo largo de más de una hora la mayoría de días.

Entre los síntomas más comunes de la rinitis se diferencian

  • Picor de nariz, ojos, paladar o garganta y oídos.
  • Rinorrea (mucosidad nasal).
  • Taponamiento de nariz.
  • Congestión nasal.
  • Estornudos en salvas (varios y seguidos).
  • Lagrimeo.
  • Malestar general.
  • Alteración del olfato y gusto

Según nuestras especialistas, los síntomas pueden tratarse con antihistamínicos tanto tópicos como orales, corticoides tópicos nasales y antihistamínicos tópicos oculares. En caso de síntomas con estacionalidad y de duración mayor a 6 semanas, se debe consultar la posibilidad de realizar una vacunación específica.

Entre las causas que pueden desencadenar los síntomas de la rinitis alérgica destacan:

  • Cambios climáticos: Los cambios de temperatura o humedad pueden afectar a las membranas del interior de la nariz, provocando su hinchazón y congestión.
  • Infecciones: Infecciones víricas como un resfriado.
  • Alimentos o bebidas: La rinitis puede derivarse de la ingesta de algunos alimentos, sobre todo los calientes y picantes, y bebidas alcohólicas.
  • Ciertos medicamentos: la aspirina, el ibuprofeno o los medicamentos para la hipertensión arterial pueden provocar el desarrollo de la rinitis no alérgica.

Rinitis alérgica, causas y tratamiento

La rinitis alérgica consiste en un conjunto de síntomas asociados a la nariz que surgen cuando se inhala algo a lo que se es alérgico, como polvo, caspa o polen.

Es la forma más común de rinitis no infecciosa. Sin embargo, en ocasiones no se puede diferenciar de un catarro común, ya que clínicamente es difícil distinguirla. “Puede ayudar el hecho de que la rinitis no suele acompañarse de fiebre, por la duración de los síntomas a lo largo del día y/o la recurrencia de los mismos, o la estacionalidad”, comentan las alergólogas Susana Calaforra Méndez, María Cruz Torres Górriz y Pilar Alba Jordá, que trabajan en el Hospital de Manises.

La rinitis alérgica se produce por la interacción entre los genes y el entorno siendo sus principales factores de riesgo:

  • La exposición a los factores ambientales.
  • La contaminación. Está demostrado que la contaminación afecta al desarrollo de la rinitis.
  • Genética. Recordar que los hijos de padres alérgicos tienen más riesgo de desarrollar la patología.

En el caso de la rinitis alérgica, las siguientes medidas pueden contribuir a evitar o tratar sus síntomas:

  • Evitando la sustancia desencadenante de la alergia, pero en muchos casos eso no es posible.
  • La utilización de aerosoles nasales con corticosteroides reduce la inflamación nasal provocada por distintas causas.
  • Los antihistamínicos ayudan a evitar la reacción alérgica y, por lo tanto, los síntomas asociados. 
  • Lavar el interior de la nariz con una solución salina utilizando un envase presionable o un aspirador de perilla (irrigación nasal) o utilizar un aerosol de agua salada según sea necesario también puede contribuir a reducir los síntomas rinitis alérgica.

¿Se puede evitar la aparición de la rinitis?

Tienes que saber que, dependiendo de la causa, se podrá evitar o no la aparición de la rinitis. Por ejemplo, si se trata de rinitis alérgica causada por moho o animales, podrá controlarse si se elimina el moho o se controla la exposición o el contacto con animales. En otros casos, como la alergia a pólenes o a ácaros del polvo, pueden tomarse algunas medidas de control ambiental. Sin embargo, su eficacia hoy en día no está del todo demostrada.

Por eso, para hacerlo más llevadero, las alergólogas de nuestro hospital recuerdan que se puede llevar a cabo un tratamiento para las alergias, que tendrá una mayor eficacia junto a las medidas de evitación y prevención. Además, dependiendo de la gravedad y repercusión, se puede plantear iniciar una pauta de vacunación para controlar y lograr reducir los síntomas de alergia.  

La rinitis puede cronificarse si se deja evolucionar, incluso puede influir en el control de otras enfermedades como el asma. Una vez que se tiene el diagnóstico de rinitis alérgica lo más conveniente es pautar un tratamiento y, si es posible y está indicado, tratar su causa mediante inmunoterapia, con la aplicación de vacunas. 

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