Autismo

Importancia del abordaje de las dificultades pragmáticas del lenguaje en niños con TEA

Las habilidades pragmáticas del lenguaje hacen referencia a la adecuación del uso del lenguaje con respecto al contexto, al interlocutor y a la situación. Los niños con trastorno del espectro autista (TEA) tienen ciertas dificultades en este sentido. Sus características principales en este ámbito son:

  • Falta de adecuación del nivel de lengua a las características del interlocutor y del contexto (con quién estoy + dónde estoy = qué jerga tengo que utilizar).
  • Falta de comprensión de la comunicación no verbal (interpretar gestos comunicativos naturales, expresiones faciales de interés o aburrimiento, dificultades para interpretar la entonación del habla del otro, entre otros).
  • Literalidad (por ejemplo: dificultades de comprensión de dobles sentidos e ironías).
  • Dificultades en las habilidades conversacionales: no tener en cuenta las preferencias del otro, realizar cambios tangenciales de tema, no respetar cambios de turno…
  • Prosodia alterada: entonación exagerada, monótona, lineal…

 

¿Cómo hay que abordar estas dificultades?

Según los especialistas de la Unidad de Neurorrehabilitación Infantil del Hospital de Manises, es importante tener en cuenta la idiosincrasia y motivación de cada niño para poder abordar sus dificultades de manera personalizada. Inicialmente, es necesario explicar específicamente, con apoyos o esquemas visuales, las normas que se deben seguir a la hora de mantener una conversación con otra persona, explicando a su vez qué tiene que hacer el niño y qué puede esperar de su interlocutor.

A continuación, es importante simular cierto tipo de situaciones en las que deberá emplear lo trabajado previamente (role-playing) y finalmente trabajar en común con otros niños para poder practicar en situaciones más reales, menos preparadas y controladas.

Para los especialistas de la Unidad de Neurorrehabilitación Infantil, el trabajo en este ámbito suele mejorar la interacción tanto con iguales como con adultos, disminuyendo la ansiedad de enfrentarse a situaciones sociales impredecibles, ya que empiezan a desarrollar estrategias y habilidades para llevar a cabo una conversación más ajustada y adecuada a nivel social. Además, al mejorar en este aspecto, también suelen mejorar las relaciones interpersonales.

Hay que tener en cuenta que las habilidades a nivel de pragmática se desarrollan a medida que se va teniendo un dominio del lenguaje y de la comunicación más maduro. No obstante, si el niño todavía no presenta un nivel de lenguaje adecuado para poder trabajar las habilidades conversacionales, sí que se pueden trabajar ciertos aspectos como el respeto de turnos en el juego, tener en cuenta con cuántos niños está jugando, sus nombres, sus caras… situaciones que se pueden trabajar de manera más temprana. Asimismo, “como en todas las dificultades que se pueden encontrar con los niños con autismo, se obtienen mejores resultados cuanto antes se empiecen a trabajar, siempre que el niño esté preparado para ello”.

Los padres y profesores pueden ayudar en este proceso, involucrando al niño en las diversas actividades que se van realizando en el día a día, tanto con los amigos en el parque o en los actos sociales (cumpleaños, excursiones…), como con sus compañeros de clase, dotándole de estrategias que le permitan desenvolverse con éxito en situaciones reales en sus contextos naturales.

 

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