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Diabetes mellitus en niños: cómo gestionarla y tenerla bajo control

Cuando un niño o adolescente recibe el diagnóstico de diabetes tipo 1, surgen miles de dudas y una gran incertidumbre ante la nueva situación. Es importante despejarlas con el médico o con el personal de enfermería y seguir las recomendaciones que ofrecen para normalizar al máximo la enfermedad.

¿Qué pautas básicas hay que seguir con el niño/adolescente con diabetes?

En la edad pediátrica, la mayoría de los casos de diabetes en niños pertenecen al tipo 1, cuyo tratamiento requiere obligatoriamente insulina. “Un niño que acaba de ser diagnosticado de diabetes de tipo 1 debe ser ingresado”, apunta la Dra. Elena Álvaro Toquero, del Servicio de Pediatría del Hospital de Manises.

Si no hay una alteración grave de los análisis, el niño con diabetes tipo 1 ingresará en la planta de hospitalización donde se iniciará el tratamiento con insulina subcutánea. Además, tanto el niño como la familia recibirán formación sobre cómo tratar la diabetes. Cuanto mayor sea el niño, más partícipe será de la educación diabetológica. En el caso de que exista una alteración importante de los análisis, el niño debe completar una primera fase de tratamiento dentro de una UCI pediátrica.

Es importante que los padres, tutores o aquellas personas que se responsabilicen del cuidado del niño aprendan unos conceptos básicos para manejar la enfermedad fuera del hospital. Es normal sentirse angustiado y estresado ante el diagnóstico de la diabetes tipo 1 en niños y la complejidad de su manejo, “pero deben saber que nos adaptaremos al ritmo que necesiten de forma que, tras los días de estancia hospitalaria, puedan hacer frente al tratamiento extra-hospitalario”, señala la pediatra.

¿Cuáles son los signos de alarma?

Los signos de la diabetes tipo 1 en niños que deben hacernos pensar que está debutando la enfermedad o que se ha descompensado una diabetes ya conocida son:

  • Orinar con frecuencia, incluso perder el control de los esfínteres mientras duermen en niños que ya no usaban pañales.
  • Sed excesiva.
  • Hambre excesiva.
  • Pérdida de peso.
  • Debilidad
  • Náuseas.
  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Somnolencia

Ante estos síntomas de la diabetes tipo 1 en niños se debe consultar al pediatra.

¿Cuál es la causa de la diabetes en niños?

La diabetes tipo 1 está causada por el daño del páncreas, como consecuencia de una alteración en la inmunidad, conocida como autoinmunidad. “Los mecanismos que deben defendernos frente a agentes patógenos, como los virus y las bacterias, atacan erróneamente tejidos propios provocando enfermedades como la diabetes tipo 1. El páncreas se destruye y deja de fabricar la suficiente insulina, que es la hormona encargada de asimilar la glucosa. Así, las células no pueden utilizar su principal sustrato energético y los niveles de glucosa en sangre, lo que se conoce como glucemia, son elevados. Esta enfermedad aparece típicamente en la infancia o en jóvenes”, detalla la especialista, quien añade que “en el caso de la diabetes mellitus tipo 2, sí se fabrica insulina pero las células se vuelven incapaces de responder a la misma. Existe resistencia de la insulina. La diabetes tipo 2 suele aparecer en personas con obesidad y a partir de los 40 años. Es frecuente que el paciente tenga familiares con la misma enfermedad”.

¿Cómo se trata la diabetes tipo 1 en niños?

El tratamiento de la diabetes tipo 1 en niños se basa en 3 pilares:

  • Hoy en día, la forma de administrar la insulina es por vía subcutánea, ya sea mediante plumas o bolis de insulina, o con bombas de infusión continua. Además, existen varios tipos de insulina, unas de acción más lenta y prolongada, que se denominan basal, y otras de acción más rápida y corta, que se emplean antes de cada ingesta y para ajustes rápidos de insulina.
  • Los niños con diabetes tipo 1 deben aprender a distinguir las categorías de alimentos (proteínas, carbohidratos, grasas…) y a agrupar las cantidades en raciones. Dado que las dosis de insulina dependen de la cantidad de alimento, cuando se cuenten las raciones se conseguirá que la ingesta sea parecida a lo largo de los días y se pueda establecer una pauta de insulina. Además, estos pacientes tienen mayor riesgo cardiovascular y es importante que su dieta sea muy saludable, evitando bollería industrial, grasas saturadas y alimentos procesados. Tampoco es recomendable que abusen de las bebidas azucaradas.
  • Actividad física. Ayudará a mejorar su imagen corporal, su autoestima, su salud cardiovascular y facilitará el ajuste de insulina.

¿Cómo se educa al niño con diabetes tipo 1 para que siga las pautas de insulina?

Si el niño tiene edad suficiente, durante la estancia hospitalaria se le explica en qué consiste la enfermedad y se le proporciona material informativo. “Se le enseña cómo medir la glucemia mediante un glucómetro y cómo registrar los valores. Se muestran las zonas del cuerpo donde se puede administrar la insulina, la manera de hacerlo y cómo calcular las dosis. Además, se insiste en lo importante que es controlar la alimentación y se explica cómo contar las raciones”.

Los niños deben estar supervisados siempre por un adulto para calcular la dosis de insulina. No obstante, “si el niño quiere y consideramos que es suficientemente capaz de hacerlo, le enseñaremos a que él mismo se administre la insulina. Los padres también deben aprender a administrarla”, comenta la Dra. Elena Álvaro Toquero.

¿Cuánto tiempo tarda en adaptarse a la nueva situación?

Según la especialista, los niños con diabetes tipo 1 se adaptan de forma diferente a la nueva situación, es algo variable que dependerá mucho de la edad y del soporte familiar. Habitualmente, “están una semana ingresados, la semana siguiente se van a casa pero aún no van al colegio y la semana siguiente van al colegio pero aún no practican deporte. La autonomía del niño depende de la edad y de la ayuda que vayan a recibir en el colegio”, detalla la pediatra.

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