Alimentación

Seguir la dieta recomendada es clave para garantizar el éxito de la cirugía bariátrica.

Uno de los conceptos que se debe tener claro a la hora de hablar de cirugía de la obesidad es que no es lo mismo sobrepeso, que no se opera nunca, que obesidad. Tal y como comenta el Dr. Pau Aragó, de la Unidad de la Obesidad y Cirugía Bariátrica del Hospital de Manises, para hacer una intervención quirúrgica de la obesidad existen una serie de indicaciones médicas marcadas por las sociedades científicas que se deben seguir.

¿En qué consiste la cirugía bariátrica?

Antes que nada, es importante saber qué es una cirugía bariátrica y en qué consiste. La cirugía bariátrica es uno de los procedimientos más frecuentes dirigidos a la pérdida de peso, en el que a través de la realización de cambios en el sistema digestivo, se ayuda al paciente a perder peso y mantenerlo a lo largo del tiempo cuando el ejercicio o la dieta no son procedimientos suficientes, o cuando el paciente presenta otros problemas de salud derivados de un peso elevado.

La elección de la técnica a seguir en la cirugía bariátrica dependerá del índice de masa corporal, del estilo de vida o patrón de alimentación que tenga el paciente, de las enfermedades asociadas y de las preferencias que se tengan en lo que se refiere a las implicaciones específicas de una técnica quirúrgica. Es decir, el paciente puede preferir evitar las implicaciones a largo plazo de una manga gástrica, o decidirse por un by-pass, que ofrece mejores resultados a largo plazo, pero implica mayor riesgo quirúrgico y suplementación nutricional de por vida.

Antes de afrontar una cirugía bariátrica es importante saber que alrededor de un 10% de los casos de personas con obesidad que entran en el quirófano fracasan, según la estadística general. Eso significa que se quedan lejos del peso objetivo o que con el paso del tiempo vuelven a ganarlo. Por otra parte, un 20% se queda cerca de alcanzar el objetivo, mejorando las enfermedades relacionadas como el mejor control del colesterol o la diabetes, por ejemplo. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, la intervención se desarrolla con un éxito absoluto y unos resultados inmejorables.

Estos resultados negativos pueden deberse a una mala adherencia a los hábitos saludables y al no seguimiento de las indicaciones médicas. En todo caso, la tasa de éxito se sitúa en el 70%, que corresponde a los pacientes que logran mejorar su calidad de vida tras la cirugía y después seguir las recomendaciones pautadas por su equipo médico.

En los casos en los que se vuelve a ganar peso, sí que se puede reintervenir, pero hay que hacer un estudio individualizado del caso y determinar la idoneidad de la reintervención, valorando el riesgo-beneficio. “Por ejemplo, en un paciente cuyo objetivo era la pérdida de 40 kilos y solo ha perdido 30, no vale la pena volver a operar. Hay que valorar la causa del fallo de la técnica, ya que, si se debe a una falta de adherencia, el fracaso se volverá a repetir aunque se reintervenga”, detalla nuestro especialista.

Recomendaciones a tener en cuenta antes de una cirugía bariátrica

Antes de someterse a una reducción de estómago o a una cirugía bariátrica, el paciente debe haber tratado de perder peso a través del seguimiento de hábitos saludables, por lo que debe haber seguido una dieta controlada por un endocrino o nutricionista. En los casos en los que este procedimiento no haya sido suficiente, es el médico especialista quien debe contemplar la opción de someterse a una cirugía bariátrica.

Para ello, es fundamental llevar a cabo una etapa de preparación por parte del paciente. De esta manera, el paciente estará preparado para someterse a una reducción de estómago. Para ello, se deberá seguir una dieta basada en alimentos transparentes y líquidos a temperatura ambiente, abandonar los malos hábitos de alimentación, seguir una rutina de ejercicios y prepararse tanto física como mentalmente para la operación.

Postoperatorio cirugía bariátrica y dieta a seguir

Tras una intervención de cirugía bariátrica, el paciente no debe relajarse y debe continuar con sus hábitos de vida y alimentación saludables. De no ser así, es muy probable que el paciente pueda volver a engordar. Por este motivo, el paciente deberá someterse a una dieta después de la cirugía bariátrica, esta dieta consta de 3 fases diferentes:

  • Dieta líquida: A seguir durante el primer mes de postoperatorio. Durante este período, el paciente debe ingerir exclusivamente líquidos en pequeñas cantidades con una frecuencia aproximada de 2 o 3 horas, pudiendo ser caldos, zumos sin azúcar, leche desnatada… a los que se les añaden suplementos proteicos para minimizar la pérdida de masa magra.
  • Dieta puré o semisólida: Durante 3-4 semanas el paciente deberá centrar su dieta en comida triturada o muy blanda, como yogures, queso de burgos o compotas.
  • Dieta sólida: Durante el primer año, el paciente deberá basar su alimentación en una dieta sólida hipocalórica.

Es fundamental tener en cuenta en todo momento que el paciente puede volver a engordar después de una cirugía bariátrica, ya que estas únicamente suponen una ayuda para la pérdida inicial del exceso de peso. Durante el postoperatorio y los primeros meses posteriores a una cirugía de reducción de estómago, es necesario educar al paciente en una nueva dinámica alimenticia para que los efectos se perpetúen en el tiempo y los esfuerzos no sean en vano.

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