Embarazo

Conoce las distocias y cómo hacerles frente

Muchas embarazadas se asustan al escuchar el término distocia, “que es cualquier causa o anomalía que dificulte la progresión normal del parto”, explica la Dra. Ana Moreno Collado, del Servicio de Ginecología del Hospital de Manises.

Las distocias se pueden clasificar dependiendo de dónde se encuentre la causa que provoca la no progresión del parto:

  • Dinámicas. Son alteraciones de la actividad contráctil, es decir de las contracciones.
  • Del objeto del parto. Se producen en función de cómo esté colocado el bebé. Entre estas se pueden diferenciar:
  • Presentación anormal:
  1. La situación del feto es transversa en relación con el eje longitudinal de la madre.
  2. El feto presenta las nalgas en lugar de la cabeza.
  3. El feto presenta la cabeza, pero no está correctamente flexionada: es el caso
    de las presentaciones de cara, frente o sincipucio/bregma.
  • Otras posiciones anormales: la cabeza puede estar correctamente flexionada pero su colocación respecto a la pelvis materna dificulta el descenso de esta. Es el caso de las posiciones occipitoposterior y transversa persistente.

 

  • Anomalías del canal óseo/blando del parto:
  1. Anomalías pélvicas óseas.
  2. Tumores, cicatrices y otros problemas del canal blando del parto.

 

El diagnóstico de estas anomalías se hace con la monitorización del parto, mediante el registro cardiotocográfico. Por su parte, las distocias del objeto del parto se hacen con ecografía y tacto vaginal si la paciente se encuentra en periodo activo de parto. No obstante, nuestra ginecóloga advierte que algunas presentaciones son difíciles de diagnosticar hasta que la dilación no es completa.

Por su parte, las anomalías del canal óseo/blando del parto se hace con diferentes pruebas, entre las que se encuentra la radiopelvimetría, ecografía, el TAC y la resonancia magnética.

Una de las preguntas que se hacen muchas mujeres es cómo influyen las distocias en el parto. Para contestar a esta pregunta, nuestra ginecóloga diferencia según su causa. Así, las dinámicas dificultan o impiden la progresión del parto, y precisan de fármacos para regular las contracciones. Por su parte, las distocias del objeto del parto, cuando el feto está en una posición transversa, no puede producirse el parto. Como primera opción se intentaría cambiar la posición mediante una versión cefálica externa, que consiste en realizar un masaje especial desde el abdomen de la madre que permite girar al bebé hacia la presentación en cefálica, y de no lograrse se realizaría una cesárea.

Cuando el feto está de nalgas podría producirse el parto siempre que se dieran unas circunstancias determinadas, pero de entrada se recomienda cambiar a posición cefálica para mayor seguridad mediante una versión cefálica externa. En caso de no poder realizarse o no darse las circunstancias adecuadas, se procedería a hacer una cesárea”, detalla la Dra. Moreno, quien añade que “cuando la cabeza no está correctamente flexionada y está de cara, puede producirse el parto en determinadas posiciones; si está de frente, el parto es imposible y hay que hacer una cesárea; si está en sincipucio/bregma puede producirse el parto pero es muy probable la instrumentación, y en las posiciones occipitoposterior y transversa persistente se precisa en la mayoría de ocasiones de instrumentación del parto”.

En los casos de anomalías del canal óseo/blando del parto, dependen de cada caso concreto pero, según la especialista, por regla general suelen precisar cesárea.

Con respecto a los partos de nalgas, nuestra ginecóloga indica que se puede producir bajo determinadas circunstancias, pero lo más seguro y lo que se le ofrece a la paciente en primer lugar es la realización de la versión cefálica externa; si no se obtienen los resultados deseados, se opta por la cesárea.

 

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