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¿Conoces las indicaciones específicas de la RM y de la TC?

Hemos oído hablar muchas veces de la resonancia magnética (RM) o de la tomografía computarizada (TC), bien porque nos las haya mandado nuestro médico o porque algún familiar, amigo o conocido se la haya tenido que hacer. Pero, ¿sabemos realmente las indicaciones de cada una de ellas?

Para la Jefe del Servicio de Radiología del Hospital de Manises, la Dra. Yolanda Pallardó, es difícil acotar las indicaciones de las técnicas de forma genérica, ya que hay que individualizar cada caso porque no hay dos pacientes iguales. De forma muy general, la RM, por su mayor resolución de contraste y menor resolución temporal, es una mejor opción para valorar músculos y articulaciones así como para conocer el estado del sistema nervioso central o para caracterizar las alteraciones detectadas con otras técnicas en diferentes órganos, pero de una forma focalizada. Por ejemplo, la RM es una técnica indicada para saber más de alguna lesión o masa que se haya visto en el hígado o en los ovarios. También se emplea a la hora de valorar si se ha extendido un tumor. Por eso, es normal hacerla para ver la extensión local de tumores, como los de recto o mama.

 

Rapidez

Por su parte, la TC es más rápida y permite una mayor cobertura de órganos, lo que la hace más útil cuando se necesita valorar a una persona de forma rápida, por ejemplo, los casos de urgencia, las personas que han sufrido un traumatismo en varias partes del cuerpo o los que han tenido un ictus. También sirve para estudios que precisan un análisis de más de un órgano, estudios de extensión a distancia de tumores y búsqueda de sospecha de neoplasias.

No obstante, nuestra especialista señala que ambas pruebas son complementarias, como lo son muchas pruebas radiológicas. Por eso, en determinadas ocasiones, desde el servicio de Radiología gestionamos pruebas adicionales para incrementar la precisión diagnóstica de acuerdo con los hallazgos de una prueba radiológica inicial.

 

Guía en la cirugía

La Dra. Pallardó también explica que tanto la resonancia como la TC son de gran utilidad de cara al planteamiento quirúrgico y como guía no solo para establecer la idoneidad de la cirugía sino también la mejor técnica quirúrgica de forma individualizada.

Por ahora, en la mayoría de quirófanos no se dispone de equipos de TC ni de RM, aunque sí que se emplean las imágenes obtenidas previamente para guiar, con equipos complementarios de navegación y con reconstrucciones tridimensionales en tiempo real, lo que permite obtener una visión precisa de la zona afectada y, de esta manera, planificar la intervención completa antes incluso de abrir la piel.

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