Diabetes

Cómo prevenir las hipoglucemias en niños

El tratamiento de la diabetes infantil se apoya en 3 pilares: insulina, dieta y ejercicio. Cualquier alteración del equilibrio entre estos pilares puede dar lugar a situaciones tanto de hipoglucemia como de hiperglucemia. En el caso de las hipoglucemias, se producen por exceso de insulina o ejercicio, o por escasa ingesta de hidratos de carbono adecuados. Para saber detectarlas, la Dra. Inés Cuesta, jefa del Servicio de Pediatría del Hospital de Manises, explica cuáles se los signos de alarma que nos pueden hacer sospechar que el niño puede sufrir una hipoglucemia.

La mayoría de las veces las hipoglucemias avisan y el niño dice que se encuentra mal, con dolor de cabeza o de tripa, mareo o simplemente está irritable. Su aspecto también cambia, pudiéndonos presentar palidez, sudoración fría, temblor o dificultad para caminar.

Para que el niño con diabetes conozca las hipoglucemias es fundamental la educación diabetológica. Tal y como indica nuestra pediatra, “es uno de los aspectos en los que más incidimos nada más tener el diagnóstico, se las explicamos incluso mediante dibujos, y luego, en las sucesivas visitas a las consultas, lo vamos recordando con frecuencia”.

En opinión de la Dra.  Costa, la educación diabetológica es absolutamente fundamental, ya que hay que tener en cuenta muchos factores y cuanto más se conozca la enfermedad y la respuesta del propio cuerpo del paciente, más control se tiene.

 

Pautas de actuación

En caso de síntomas de hipoglucemia (que es un valor por debajo de 70 mg/dL), hay que hacer un control con el glucómetro si lo tenemos disponible y de esta forma lo podemos documentar. En caso de que no lo tengamos, hay que actuar como si fuera una hipoglucemia sin esperar a comprobarlo, ya que se trata de una urgencia. La Dra. Inés Costa indica que se deben tomar de forma inmediata hidratos de carbono de absorción rápida, como zumos, terrones de azúcar o preparados de glucosa, y a los 10 minutos volver a hacer un control para comprobar que se ha resuelto. Si es así, entonces hay que administrar hidratos de carbono de absorción lenta, como un par de galletas o un trozo de pan.

Por su parte, en los casos de hipoglucemias graves con el paciente inconsciente, se dispone de unas inyecciones de glucagón que las debe llevar consigo todo diabético. En el caso de que se produzcan hipoglucemias graves repetidas en el tiempo, hay que saber que pueden afectar al desarrollo de las neuronas, ya que les falta energía. Por eso, nuestra pediatra se muestra contundente al afirmar que “no podemos permitir que no se controlen”. Para evitarlas, hay que ser muy estricto con la prevención, pinchando la insulina de forma adecuada, contando bien las raciones de hidratos de carbono que se toman en cada comida y aportando suplementos y más controles en caso de actividad física.

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