Piel

El sol mejora la psoriasis, pero hay que protegerse

Tomar el sol es bueno para las personas que tienen psoriasis. Tal y como explica el Dr. Alberto Alfaro, jefe del Servicio de Dermatología del Hospital de Manises, explica que la psoriasis, “la radiación ultravioleta tiene un efecto inmunosupresor que consideramos nocivo pero que en algunas patologías donde hay un estado inmunitario hiperactivado, como ocurre en la psoriasis, tiene un efecto beneficioso

A la hora de tomar el sol, nuestro dermatólogo aconseja exponer las placas de psoriasis al sol sin crema durante 1 o 2 horas, entre las 9 y las 11 de la mañana y entre las 4 y las 6 de la tarde, y evitar el sol en las horas centrales del día.

Para el resto de la piel sin lesiones, hay que usar fotoprotectores para así evitar el envejecimiento prematuro y el cáncer de piel. También se pueden utilizar barreras físicas como gorros, ropa de manga larga y pantalones.

Según el Dr. Alfaro, lo que sí que hay que hacer es evitar las quemaduras de sol, “ya que pueden empeorar la psoriasis y además se asocian a un mayor riesgo de cáncer de piel”.

 

Hidratación

Una vez terminada la jornada al aire libre, se recomienda aplicar cremas hidratantes y emolientes para cuidar la piel después de la exposición solar. Esta hidratación también se debe aplicar después del baño en el mar, que no se recomienda que sea superior a 20 minutos.

También hay que tener en cuenta, tal y como comenta nuestro dermatólogo, que los pacientes con psoriasis tienen una piel sensible, por lo que las aguas cloradas de las piscinas pueden ser muy irritantes. Es importante, “para no privarnos de dicho placer, hacer baños cortos y ducharse después del baño para eliminar el cloro de la piel. Posteriormente es necesario hidratarse”.

No ocurre lo mismo si nos bañamos en la playa, ya que el agua del mar suele aliviar la psoriasis. Los baños de al menos 20 minutos descaman un poco las lesiones, sobre todo cuando se combina con la exposición moderada al sol. “Después del baño en el mar no debemos olvidar tampoco la importancia de hidratar la piel”, recuerda el Dr. Alberto Alfaro.

Con respecto al cuero cabelludo, nuestro dermatólogo comenta que en algunos casos la descamación excesiva que la propia enfermedad puede ocasionar la aparición de capas o verdaderos caparazones. “Es recomendable la eliminación de estas capas de descamación ayudados con el peine u otro utensilio para facilitar el acceso del tratamiento a las lesiones o de la propia exposición solar. En términos generales, se recomiendan jabones suaves para el lavado y esto se puede hacer a diario”.

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