Lavar con rapidez, limpiar la zona y desactivar las tóxinas: claves para reaccionar ante la picadura de medusas

Especialistas de Manises explican cómo actuar ante la picazón generada por medusas. Hay que prestar especial atención a los más pequeños para prevenir reacciones alérgicas. 

Las picadas de medusa son, en las épocas estivales, una de las más temidas en las poblaciones de veraneo próximas a la costa y particularmente en niños pequeños en los que éstas pueden tener más riesgo según advierte el Servicio de Pediatría del Hospital de Manises. Las medusas en zonas como el Mediterráneo no son especialmente peligrosas, sin embargo, “sus pueden producir síntomas locales importantes como enrojecimiento de la piel, hinchazón, aumento de temperatura y dolor en la zona”, indica el pediatra Juan Carlos Jurado.

Es importante, además de identificarlas, saber reaccionar a tiempo para que las molestias sean lo más leve posible. El Dr. Jurado aconseja lavar con rapidez la zona afectada con suero fisiológico frío para eliminar y arrastrar los restos de medusa que se hayan podido quedar en la piel del pequeño. “Una vez que la zona quede limpia, se recomienda sumergir la parte afectada en agua caliente para desactivar las toxinas termolábiles que son las que generan los síntomas más agresivos como diarreas”, explica el especialista. Si los síntomas son leves y mediante la aplicación de frío y calor disminuyen, no sería necesario acudir al centro de salud, aunque se tendrá que observar que el desarrollo de los síntomas no se agrave.

Para distinguir si la picadura ha generado una reacción alérgica ante el veneno de la medusa, o una simple reacción, el especialista señala que hay que prestar atención a los síntomas que presente el niño ya que si tras la picadura aparecen manchas rosáceas por la piel que pican mucho, el niño vomita, tiene dolor abdominal, dificultad para respirar, babea mucho, se encuentra mal o se le hincha la cara, hay que llevarle a un centro hospitalario para que le examinen y se pueda iniciar de forma inmediata el tratamiento, ya que si no se aplica la reacción puede llegar a ser grave.

Picaduras de otros insectos

Durante la época de verano también encontramos otro tipo de picaduras de insectos en su mayoría que pueden generar, picor, hinchazón, etc. Cuando esto ocurre, “lo primero que tenemos que hacer es limpiar la zona de la picadura con agua y jabón y, a continuación, aplicar frío como, por ejemplo, un hielo envuelto en un paño durante al menos 15 minutos, varias veces a lo largo del día”, indica el especialista. Además, hay que tener en cuenta que, en algunas picaduras, como de abeja y avispas, puede quedar en la piel el aguijón y tendrá que ser extraído.

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