Músicos

Distonía, cuando el músico pierde el control de algunos músculos

La distonía focal es un trastorno que limita la carrera de muchos músicos. Una de las características de esta distonía es que el músico no tiene control sobre los músculos afectados, ya que la vía neurológica muscular parece rota y esos músculos no obedecen a la voluntad de la persona. “Es lógico pensar que afecta mucho al trabajo del músico, puesto que podemos encontrar una relación bidireccional entre esta parte física y muscular, y la parte psicológica o conductual. Es decir, hay comportamientos y actitudes que pueden favorecer la aparición de la distonía focal y una vez empiezan los síntomas también va a afectar a la calidad de vida del músico, pudiendo aparecer depresión, ansiedad, problemas de relación, de concentración, irritabilidad…”, explica Guillermo Dalia, psicólogo clínico de la Unidad de Medicina de la Música y las Artes Escénicas del Hospital de Manises.

Por eso, es fundamental el abordaje psicológico de la distonía focal en los músicos, para ver qué hábitos están contribuyendo a mantener esa patología y cómo acepta el músico ese problema.

Los músicos tienen una relación muy estrecha con la música (en ocasiones incluso excesiva y dependiente) y no toleran bien tener dificultades para llevar a cabo su trabajo. Para muchos de ellos no es solo un trabajo, sino que la práctica musical es un modo de vida que ejercen desde los 8 o 10 años. “Debemos ofrecerles un abordaje conductual para que puedan hacer frente al problema, para que trabajen para solucionarlo y acepten los resultados”, apunta nuestro especialista, quien detalla que “las técnicas de relajación son necesarias para todos los músicos y en cualquier situación en la que se encuentren, y lógicamente también en estos casos. La ansiedad, el estrés y la frustración son reacciones que se experimentan ante este problema y la relajación les ayuda a hacer frente a las tensiones que están sufriendo. Además, la mayoría de los músicos con distonía tienen algunas características, como el perfeccionismo, que provoca que estudien más de lo necesario, tensando su cuerpo en exceso.

En opinión del especialista, la distonía focal es un trastorno que se caracteriza porque la persona no puede controlar algunos músculos en ciertas situaciones, y donde el músico no puede tener control. Lo que sí pueden, es tener control sobre todo lo demás; en seguir el tratamiento y las pautas que indican los especialistas. “Esto es fundamental y tiene mucha importancia la parte psicológica para motivar al músico y mejorar su adherencia al tratamiento”.

 

Miedos

El miedo más habitual que suele tener el músico ante esta situación es no saber con certeza qué ocurrirá, pues es difícil hacer un diagnóstico, concretar el tiempo de recuperación y el porcentaje de mejoría que se obtendrá. El miedo a la incertidumbre es muy común, ya que se pregunta si estará como antes de la distonía, si se reducirá su nivel musical o incluso si podrá seguir dedicándose a la interpretación. En algunos casos, una vez superada la distonía, el músico tiene miedo a las recaídas.

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