Piel

La hidratación es clave para cuidar la piel tras el verano.

Durante los meses de verano, nuestra piel ha estado expuesta a una mayor cantidad de agentes externos, lo que puede hacer que no esté en las condiciones óptimas de hidratación. Según el Dr. Alberto Alfaro, jefe del Servicio de Dermatología de nuestro hospital, una vez que entramos en el otoño hay que hidratarla frecuentemente con emolientes. Eso sí, no hay que esperar a que pase el verano para hacerlo, nuestro especialista recomienda llevar a cabo esta acción durante todo el año.

Porque la mejor fórmula para hidratar la piel es no deshidratarla. Las principales causas de deshidratación de la piel, en condiciones normales, suelen ser el contacto mantenido con el agua, con agua muy clorada o con mucha cal. Por estas dos razones, los baños en piscinas deshidratan mucho nuestra piel.

Una pregunta que nos podemos hacer es: ¿cada cuánto tiempo se renuevan las células de la piel? Según explica el Dr. Alfaro, las células de la piel están en continua renovación. Las células mayoritarias de la epidermis, que es la capa más superficial de la piel, se renuevan cada 28 días, que es lo que tarda desde su diferenciación en la capa basal hasta que se desprende en forma de descamación en la capa cornea.

 

PEELING

En opinión del especialista, no es necesario eliminar las células de la piel con un peeling, “aunque es cierto que son herramientas útiles para conseguir eliminar manchas en la piel o para dar un aspecto más luminoso al facilitar de forma sincrónica la eliminación de las células ya queratinizadas y dispuestas a eliminarse de una forma desorganizada”.

Los peelings son productos de naturaleza química que deshacen la queratina. Existen diferentes tipos de peelings según su naturaleza y su capacidad de penetración en la piel. También se pueden clasificar en función de los compuestos que utilizan para eliminar las células cutáneas.

Pero ahora que se ha terminado el verano no podemos descuidar nuestra piel, ya que el sol también está presente en los meses de invierno. En determinadas latitudes el sol en el invierno es igual que en verano, y determinadas actividades de invierno pueden implicar incluso mayor exposición solar que en verano, por ejemplo, los deportes practicados en la nieve. Por eso, el consejo de nuestro especialista es cuidar la piel en invierno al igual que en verano con un factor de protección adecuado a las actividades que se vayan a practicar al aire libre y repetir la aplicación cuando sea necesario.

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