Alimentación

Pescado crudo y embarazo, recomendaciones para evitar el toxoplasma

Uno de los principales miedos de las embarazadas es un parásito llamado toxoplasma. Se sabe que para evitar contraerlo, hay que prescindir de ciertos alimentos, como pueden ser los embutidos, el jamón y, en general, la carne cruda. Pero, ¿qué ocurre con el pescado?

En este sentido, surgen muchas dudas a la hora de comer platos de cocinas exóticas, como pueden ser la japonesa u otras asiáticas, que incluyen alimentos crudos. En estos casos, se recomienda tener mucho cuidado y aunque la normativa actual de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición obliga a los restaurantes que sirven pescado crudo a congelarlo para evitar la transmisión parásitos, como el toxoplasma o el anisakis, es preferible preguntar antes de consumir este tipo de alimentos para poder hacerlo con todas las garantías.

No obstante, y como ya vimos anteriormente, si el pescado ha sido cocinado comer pescado durante el embarazo es totalmente seguro y  recomendable.

Si eres una de las personas que no ha adquirido inmunidad frente al toxoplasma previamente al embarazo, debes tener una serie de precauciones para no entrar en contacto con este parásito durante la gestación. La Dra. Cecilia Parrell, del Servicio de Ginecología de nuestro hospital, indica que los bebés de madres que sufren una infección de toxoplasma por primera vez justo antes o durante el embarazo corren el riesgo de contraer toxoplasmosis aguda.

¿Qué significa eso?

La toxoplasmosis aguda es una infección que durante el primer trimestre, cuando se está formando el sistema nervioso central, puede causar la muerte del feto. Sin embargo, una infección durante una etapa posterior del embarazo puede ser relativamente leve. En los bebés, el toxoplasma puede provocar pérdida de la audición, discapacidad intelectual y ceguera. Algunos niños pueden desarrollar problemas cerebrales o de la vista años después del nacimiento. Los niños que nacen con una infección de toxoplasma también podrían requerir cuidados especializados como educación especial o visitas al oftalmólogo. La identificación y el tratamiento precoces de los niños con infección son esenciales para minimizar los efectos del parásito.

Además de no comer pescado crudo, debes tener en cuenta las recomendaciones que ofrece la Dra. Parrell:

  • Evita comer carne cruda o poco cocida, especialmente de cordero o de cerdo. Se debe cocinar la carne hasta que alcance una temperatura interna de 71 ºC. Para saber cuándo ha llegado a esta temperatura, la carne debe presentar un color rosa o marrón, nunca rojo. Debes tener cuidado al acudir a restaurantes orientales y pidas platos con dichas carnes.
  • Lávate las manos frecuentemente. Después de manipular carne cruda, lávate las manos de inmediato con agua y jabón. Evita tocarte los ojos, la nariz o la boca con las manos antes de lavarte
  • Mantén limpios los útiles de cocina. Procura mantener siempre limpias las tablas de cortar, así como las superficies de trabajo y los utensilios. Lávalos con agua caliente y jabón después de cada uso y siempre que hayan estado en contacto con carnes crudas o frutas y verduras sin lavar.
  • Pela y lava muy bien todas las frutas, verduras y legumbres antes de consumirlas.
  • Es preferible que si estas embarazada, no adquieras un nuevo animal de compañía. Si lo haces, cuídalo con precaución especial: aliméntalo con pienso y evita darle carnes crudas o poco cocidas durante tu embarazo. Evita limpiar los objetos usados por los gatos, pide a otra persona que lo haga. Mantén al gato dentro de la casa para impedir que tenga contacto con otros animales, como pájaros y roedores.
  • Utiliza guantes al hacer trabajos de jardinería y lávate bien las manos al terminar. Aleja los guantes utilizados de los productos alimenticios.
  • Evita entrar en contacto con los areneros donde juegan los niños. Los gatos pueden utilizarlos para hacer sus necesidades.
  • Evita los embutidos y ahumados hasta después del parto. Los embutidos (jamón, chorizo, lomo, salchichón) son carnes curadas que no han sido cocinadas y que al igual que los ahumados (salmón o trucha) o los productos en salazón (anchoas), pueden ser transmisores de la enfermedad. Cuidado con los pescados crudos no congelados.

Si tienes más dudas acerca de la alimentación durante el embarazo, recuerda estos consejos para disfrutar de una vida sana durante el periodo de gestación.

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