Niños

¿Qué hacer si nuestro hijo se ahoga en la piscina o la playa?

El ahogamiento es la principal causa de muerte por lesiones en niños con edades comprendidas entre 0 y 4 años.

Por eso, es fundamental que sepamos reaccionar ante una posible situación de ahogamiento. María Cabanilles, enfermera de Urgencias Pediátricas del Hospital de Manises desde hace más de diez años, nos da una serie de pautas para saber cómo actuar si se da esta situación.

 

¿Qué hacer ante un ahogamiento?

1.- En primer lugar, debemos sacar al niño del agua lo antes posible.

2.- Si el niño se encuentra inconsciente, pide ayuda sin separarte de él y llama al 112 (emergencias).

3.- Si el niño está inconsciente pero respira, quítale la ropa mojada, acuéstalo de lado y tápalo para evitar que se enfríe. Comprueba en todo momento que sigue respirando.

4.- No intentes dar golpes en el estómago o en el pecho para sacar el agua. La estructura corporal de un niño es más frágil y podríamos provocar un daño en los órganos vitales del pequeño.

5.- Si el niño está INCONSCIENTE y NO RESPIRA, pide ayuda y llama al 112 (emergencias). Seguidamente, inicia maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar).

Si estás sólo, haz estas maniobras durante 1 minuto y llama después al teléfono de emergencias. Si hay alguien que pueda colaborar, indícale que llame e inicia las maniobras de reanimación como indicamos en la siguiente secuencia:

  • Nos colocaremos de rodillas junto a la cabeza del niño que estará tendido en el suelo.
  • Sujetaremos la cabeza con una mano en la frente y otra en la barbilla. Hecho esto, echaremos la cabeza hacia atrás facilitando que entre el paso de aire a los pulmones. Después volveremos a mirar si el niño respira.
  • Para comprobar si respira nos fijaremos en si se eleva el pecho, si escuchamos jadeo o sentimos que exhala aire por la boca.
  • Si NO RESPIRA, realizaremos 5 ventilaciones boca a boca: sujetando la cabeza hacia atrás como se indica en el punto anterior, sellaremos nuestros labios a sus labios pinzando la nariz del niño e introduciremos aire 5 veces de forma continua. Entre cada ventilación, nos separaremos para coger aire y volver a introducir. En niños menores de 1 año la ventilación se hará abarcando la boca y la nariz del bebé.
  • Si después de haber realizado esto, el niño continúa igual, iniciaremos un masaje cardiaco teniendo en cuenta el tamaño y la edad del niño:
    • En menores de 1 año: colocar 2 dedos en el centro del pecho (entre los pezones) y hacer 30 compresiones en el tórax de forma seguida.
    • En mayores de 1 año: colocar el talón de la mano dominante en el centro del pecho (entre los pezones) y hacer 30 compresiones en el tórax de forma seguida.
    • Tras las 30 compresiones en el pecho, haremos dos veces la ventilación boca a boca con la técnica descrita anteriormente. Después del boca a boca, iniciamos de nuevo las compresiones en el pecho otras 30 veces, y así de forma cíclica.
  • Continúa con la reanimación cardiopulmonar hasta que el niño responda o llegue la ayuda del personal sanitario.

 

RECORDAD QUE EL MEJOR RESCATE DE UN NIÑO AHOGADO ES EVITAR QUE SE AHOGUE. SUPERVISAR A NUESTROS PEQUEÑOS ES NUESTRA RESPONSABILIDAD.

 

Artículo elaborado por María Cabanilles con la colaboración de:
Jesús Ramos, Supervisor de Enfermería de Urgencias
Juan Carlos Jurado, Pediatra del Hospital de Manises
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