Maternidad

Cómo prevenir la toxoplasmosis durante el embarazo

La toxoplasmosis es una enfermedad causada por el párasito Toxoplasma gondii y se contrae al entrar en contacto con animales infectados o sus excrementos (principalmente gatos), carne poco hecha o cruda, y frutas, agua o verduras que contengan el parásito. Los síntomas de la toxoplasmosis suelen ser similares a los de una gripe (fiebre, dolor muscular, fatiga…), y por ello tiende a confundirse en un inicio y en ocasiones pasa desapercibida.

Las mujeres embarazadas que no la han pasado con anterioridad y, por lo tanto, no han desarrollado inmunidad, deben extremar las precauciones, ya que la toxoplasmosis puede tener consecuencias negativas en el desarrollo del niño. Además de aumentar el riesgo de aborto, la toxoplasmosis durante el embarazo puede causar, entre otras cosas, trastornos neurológicos y del sistema nervioso central del bebé.

¿Qué puedo hacer para prevenir la toxoplasmosis?

  • Cocinar bien la carne: se debe evitar el consumo de carne cruda y poco hecha. En el caso de que las piezas de carne sean cortes enteros, hay que asegurarse de que se cocinan superando los 63ºC en el centro de las piezas y dejarlas reposar al menos 3 minutos antes de cortarlas y comerlas para asegurar la destrucción del toxoplasma. La carne troceada, excepto las aves de corral, se debe cocinar a más de 71ºC y no necesita reposo posterior. En cuanto a la carne de ave, debe cocinarse a más de 74ºC y, al igual que otras carnes, cuando los cortes son enteros deben dejarse reposar unos 3 minutos antes de consumirlos.
  • Congelar la carne: reduce el riesgo de infección por toxoplasma.
  • Lavar o pelar concienzudamente frutas y verduras.
  • Mantener una buena higiene en la cocina, limpiar las tablas de cortar, encimeras, cortadores y cualquier otro utensilio que se utilice para la preparación de alimentos.
  • No consumir agua potable no tratada o de dudosa procedencia.
  • Lavarse las manos: es una medida básica pero fundamental que ayuda a reducir considerablemente el riesgo de esta y otras infecciones.

¿Y si tengo un gato en casa?

Tener un gato como mascota suele ser motivo de preocupación para la mayoría de las embarazadas. Si no se puede o quiere trasladar al animal a casa de un familiar o amigo durante la gestación, es muy importante tener en cuenta estas recomendaciones para evitar la toxoplasmosis:

  • Evitar manipular el arenero o caja en la que deposita las heces. Si no se puede eludir esta tarea, hay que usar guantes desechables y lavarse las manos con agua y jabón después de manipularlo.
  • Es recomendable cambiar la arena todos los días, ya que el toxoplasma se torna infeccioso pasados varios días (entre 1 y 5) desde que se depositan las heces. Cambiando una o varias veces al día la arena se consigue evitar su desarrollo.
  • Usar guantes en las tareas de jardinería, ya que el terreno puede contener heces de gato contaminadas.
  • Por mucho que se ame a estos animales, hay que evitar el contacto con gatos callejeros y evitar adoptar o acoger estos animales durante el embarazo.
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