La voz del paciente

Testimonios Unidad de Neurorehabilitación Infantil

Niños con TDG: pequeños pasos que suponen grandes logros

El Departamento de Salud de Manises cuenta con la primera Unidad de Neurorrehabilitación Infantilespecializada en tratamiento de trastornos del desarrollo que se integra en un hospital público valenciano. En la actualidad atiende a una treintena de niños, la mayor parte de ellos con Trastornos del Espectro Autista TEA (autismo) y TGD (trastornos generalizados del desarrollo), así como daño cerebral.

La Unidad también está especializada en terapias de rehabilitación de atención precoz destinada a bebés que han sufrido una parálisis cerebral. Son, en su mayoría, niños prematuros o que han sufrido alguna alteración en su sistema nervioso central, por lo que el principal objetivo de la rehabilitación es favorecer el desarrollo evolutivo y ayudar a mejorar la calidad de vida del niño y de sus familias.

Salud Correa, mamá de una pequeña de pocos meses, explica los progresos de su hija que sigue terapia en la Unidad de Neurorrehabiltación.  “Al principio no sabíamos si lograríamos sacarla adelante y, hoy por hoy, los progresos son enormes, está luchando y nosotros con ella”, resume. Noelia acude todos los días a la Unidad, donde le enseñan a comer, a respirar y a succionar de un biberón, un acto simple pero que en estos niños puede complicarse. Se trata, además, de un hecho sumamente angustioso para los padres. “Ahora mismo se toma los biberones en tan sólo 20 minutos, cuando antes le costaba casi una hora”, destaca. Para Salud, pasito a pasito la niña va a mejor. “Al principio estaba muy nerviosa, lloraba constantemente. Ahora, ha aprendido a estar más tranquila y sosegada”.

Laura Díaz y Rocío Cantero, también son madres de niños tratados en la Unidad. Ellas también detallan cómo han evolucionado sus hijos gracias a las terapias y programas a los que asisten día a día. En concreto, gracias al proyecto de ‘desensibilización acústica’ han podido vivir unas fiestas falleras mucho más tranquilas junto a sus hijos. Y es que los niños con autismo o trastornos generales del desarrollo presentan problemas de hipersensibilidad, es decir son más sensibles a los ruidos fuertes e inesperados que los niños con desarrollo normal.

 

Laura Díaz está muy contenta con el programa de desensibilización acústica ya que considera que su hijo ha avanzado muchísimo en este sentido. “No puedo creer que haya salido al patio con sus compañeros a tirar bombetas (petardos de pequeño impacto)”.  Según explica Laura, “el año pasado las Fallas fueron difíciles para nosotros. No podíamos salir a la calle con él. Le daba mucho miedo el ruido, se tapaba los oídos constantemente, se escondía detrás de mi, lloraba…”. Este año, aunque saben que los ruidos fuertes seguirán sobresaltando a su hijo, esperan que esté más preparado y puedan salir todos juntos a ver Fallas.

 

Rocío Cantero es otra mamá muy satisfecha con los progresos de su hija. “El año pasado se pasó las Fallas dando botes, sin querer ver los castillos, sin querer tirar petardos”, explica. A Rocío también le ha gustado ver a su hija tirar bombetas y jugar. “Hablando con el resto de madres hemos comentando la buena evolución de los niños frente al ruido y estamos contentos porque creemos que este año podremos salir con ellos con más tranquilidad sin que les suponga un trauma”. Rocío también ha destacado que las Fallas para ellos son complicadas, sobretodo salir con los pequeños a la calle: hay que planificar las salidas y siempre está el miedo de que la pequeña se asuste y tengas que volver a casa.

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